
Según la portavoz municipal del PP, el “Ayuntamiento ha hecho el ridículo a nivel nacional”. Lo dice con inocultable regocijo, amplificando el hipócrita escándalo con que medios de comunicación afines a su partido han recogido la importantísima noticia. Me ha recordado ese grupo de Facebook, el de las señoras que dicen oyoyoyoyoyoy cuando se enteran de un cotilleo.
Vale, puedo aceptar que el concejal, el Ayuntamiento en su totalidad, hayan hecho el ridículo. Pero cuando en el partido al que pertenece la escandalizada concejala los ladrones hacen su agosto, cuando este dirigente es imputado por robarnos millones a todos y aquel otro se ve obligado a depositar –sin esfuerzo aparente– una cantidad astronómica para eludir la prisión, la preocupación de la edil cacereña por un quítame allá ese escudo resulta sorprendente. Por no mencionar la comparación que, para ridiculizar al concejal del PSOE, hizo con la historia del famoso cabo Piris. ¿Sabe la señora portavoz quién propuso felicitar entonces al probo funcionario? ¿Sabe en qué partido militó y –supongo– sigue militando?